Se que en un principio lo que voy a escribir a continuación son obviedades, pero no creo que TODOS lo vean tan obvio (quizá más bien el problema estará en que sólo resultará obvio para quien pudiera leerlo
). Por si se da el caso de que alguien lo lee y realmente le resulta de utilidad procuraré evitar términos informáticos en exceso.
Probablemente alguna vez has hablado con un informático de profesión o algún aficionado a la informática y te has encontrado con que la conversación que mantienes no parece agradarle.
Desde mi punto de vista, la mayor parte de las ocasiones se deben a la monotonía de estas conversaciones que casi siempre se tratan de lo mismo o casi.
Los favores:
Has de pensar que generalmente, cuando se le pregunta a un informático de “donde se baja el programa NOMBREDELPROGRAMA” o “como se pone el ordenador como venía de fábrica” no sólo no estás despertando interés en la conversación si no que estás pidiendo explícitamente un favor y no una conversación. Con esto quiero decir, que si lo que buscas no es ayuda si no conversación, mejor evita este tipo de temáticas.
Por otra parte, a la hora de pedir un favor, es muy importante que tu intentes solucionarlo mil y una veces y no pidas ayuda hasta que a ciencia cierta sepas que no puedes aprender tu solo. En caso contrario la persona a la que pidas ayuda sentirá que le utilizas.
Y continuando con los favores, si vas a agradecer un favor que te han hecho. Ten muy presente que los informáticos pueden ser muy diferentes entre si. Tanto como un extremo al otro.
La eterna discusión Windows vs Linux:
Esta es una discusión recurrente. Se puede “percibir” en el día a día en internet y en la vida real. Cada punto de vista tiene sus razones (cuestionables o no), pero la discusión está hoy en el mismo punto que ayer y que antes de ayer.
No quiero decir que Windows vs Linux sea un tema tabú sólo que para nada es un tema novedoso o ingenioso como para generar una conversación de interés.
Los informáticos realmente experimentados habrán utilizado ambos sistemas (y otros muchos) y probablemente, se esforzarán a que día tras día todos (y no sólo uno) funcionen de forma adecuada dentro de sus diferencias, virtudes y defectos. Seguramente tendrán una elección personal, pero no serán generadores de la gran batalla campal Windows vs Linux.
La afinidad con la piratería, los originales y el software libre:
En cierto modo, digamos que existen diferentes formas de apreciar un programa u otro en función de la “ideología” que tenga un informático. En este sentido una persona no iniciada en el mundillo puede meter la pata hasta el fondo con otra persona si no tiene esto al menos “un poquito” en cuenta.
Se trata de otra discusión recurrente: la moralidad de la piratería y la del software propietario (también llamado privativo). Esta discusión, en cierto modo es una generalización de la anterior, pero no todos lo ven así (hay gente que defiende windows por que es windows o linux por que es linux sin importarle este asunto).
A la hora de escoger los programas que llevará un ordenador hay 3 grandes tipos de “programas”:
En primer lugar hablemos del software libre. El software libre es el que cumple una serie de requisitos que más o menos podríamos resumir en: no restringir los derechos del usuario sobre el programa que utilizará (resumido de forma poco técnica y corta).
El software propietario es el que no cumple alguno de los requisitos para considerarlo software libre. Lo que más suele caracterizarlo suele ser que el “fabricante” no ofrece el código fuente que es la “receta” con la que un ordenador puede hacer un programa justo igual y permitir hacerle mejoras de la forma más adecuada. Al no haber tal “receta” un programa propietario (también llamado privativo) es lo que es y así se quedará hasta que dicho “fabricante” diga lo contrario. Puesto que entre otras cosas ese “fabricante” es el dueño del programa y no la persona que lo utiliza.
El software pirata es el mismo que el propietario. Pero a diferencia del anterior, se utiliza sin consentimiento de su dueño.
Bajo estas 3 diferenciaciones, tenemos a los usuarios que prefieren utilizar software que esté completamente bajo su control y/o conocimiento, a los usuarios que prefieren responsabilizar a una empresa concreta o los que harán lo que les de la gana sin importar a quien agrada o desagrada tal decisión.
Es decir: si tienes una conversación con un informático puede agradarle o no que le hables de bajar un programa de Internet, que le hables de comprar una licencia de un programa o de las bondades del software libre. Y lo más importante: has de tener en cuenta que hay ciertos informáticos (no todos) que toman esta moralidad como algo muy serio, por lo que has de tener tacto.
Estudios, competencias y atribuciones:
El hablar con un informático sobre estas 3 cuestiones puede suponer llegar a una discusión del mismo nivel que una conversación de política (es más, tiene implicaciones políticas). Se cauteloso.
Este punto es sólo aplicable a España (creo).
Si has leído todo esto y alguno de los puntos no te sonaba de nada (y no me refiero a que no estés de acuerdo conmigo) es posible que te ahorre un par de futuros mal entendidos. ¡Suerte!